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Majalasna, el desconocido hermano menor

  • Modalidad: Senderismo
  • Recorrido: Circular (en forma de 8)
  • Dificultad técnica: Fácil, con algún tramo de dificultad media en la ascensión final
  • Dificultad física: Media
  • Distancia total estimada: 15 kilómetros
  • Altitud de partida: 1390 m. (aparcamiento de Majavilán, en las Dehesas de Cercedilla)
  • Altitud mínima: La del punto de partida
  • Altitud máxima: 1934 m. (pico de Majalasna)
  • Desnivel acumulado: 570 m. (ascensión a Majalasna + desniveles de la senda Victory)
  • Tiempo: 5 horas y media

La silueta de los Siete Picos es, quizás, la más conocida de la Sierra de Guadarrama. Muchos madrileños que no serían capaces de identificar ninguna otra cumbre de esta cordillera, no vacilan cuando son preguntados por el nombre de esta característica formación montañosa. Y, sin embargo, pocos saben responder correctamente a la pregunta que todos nos hemos hecho en alguna ocasión: ¿Por qué se llama Siete Picos si solo son seis? Porque, una de dos: o bien se cuentan seis dientes de sierra principales, o bien se cuentan los secundarios y entonces tendríamos más de una docena. La respuesta es que hay un hermano menor, marginado, solitario, situado a occidente de los demás, un poco alejado pero unido por su base al resto de la familia. Este pequeñajo también forma parte de los Siete Picos y, sin él, no serían tal. Es 130 metros más bajito que el menor de sus hermanos y, no obstante, es el que tiene más personalidad pues se trata del único que tiene nombre propio: Majalasna.

Hay varias rutas posibles para llegar a este picacho. De entre todas, he elegido una que, siendo cómoda, no es de las más usuales y combina varios de los múltiples caminos que transitan por el fabuloso valle de la Fuenfría. Parte del aparcamiento de Majavilán, en las Dehesas de Cercedilla y comienza siguiendo el trazado de la calzada romana Vía XXIV de Antonino que poco más arriba, al llegar al Puente del Descalzo que salva el arroyo de la Fuenfría, se solapa con la Calzada Borbónica construida bajo el reinado de Felipe V.

Puente del Descalzo
Muchas personas creen que el empedrado que pisan a partir de este punto pertenece a la calzada romana, pero se trata de un error. De la vía romana, construida en el Siglo I, apenas quedan restos visibles y los que hay han sido rehabilitados con trabajos arqueológicos. El firme pertenece a la Calzada Borbónica, que data del Siglo XVIII, cuando Felipe V el Animoso ordenó su construcción para facilitar las comunicaciones entre su residencia veraniega del Palacio de la Granja de San Ildefonso y Madrid, capital del reino.

Empedrado de la Calzada Borbónica
Nada más cruzar el Puente del Descalzo, abandonamos la calzada y tomamos el camino de la derecha, conocido como camino Agromán. Abrimos una portezuela metálica y continuamos por el mismo en dirección Este. El camino está marcado con unos puntos teóricamente naranjas, aunque parecen rojos, pintados en la corteza de los árboles y que señalizan un recorrido llamado Ruta de los Miradores. Seguimos estas marcas y no los puntos amarillos que hemos dejado atrás y que señalizan la ruta "oficial" de la ascensión.

El trazado transcurre entre el bosque de pinos surcado de arroyos. Cuando llevamos aproximadamente 1/2 hora de caminata, la pista se estrecha y subimos por un sendero cuyas rampas se endurecen notablemente. Tras otros quince minutos de serpenteo ascendente llegamos a un punto donde el sendero se cruza con la Carretera de la República, comenzada a construir a principios de la década de 1930, siendo paralizadas y abandonadas las obras con el inicio de la Guerra Civil, por lo que se ha quedado en una pista forestal con excelente infraestructura. Cruzamos la carretera y seguimos por nuestra senda, que ahora se solapa con otra señalizada con puntos morados y que recorreremos íntegramente al descender, así que ya me referiré a ella llegado el momento. Cuando llevamos una hora caminando, vemos que la senda de las marcas moradas comienza a bajar, así que continuamos por nuestro camino de puntos rojos. Poco más arriba desembocamos nuevamente en la Carretera de la República a un nivel superior.

En esta ocasión, giramos a la izquierda y nos incorporamos a la carretera para seguirla durante un kilómetro y medio, hasta que, en una curva del camino, vemos una senda que asciende hacia el Este y una generosa fuente en la que refrescar el gaznate. Se trata del Camino Schmid, que se dirige al puerto de Navacerrada y se llama así en reconocimiento a un montañero austriaco que señalizó esta ruta a principios del Siglo XX.

La Carretera de la República cubierta por la nieve
Fuente de Antón Ruíz, junto al Camino Schmid
La fuente se encuentra a 1770 metros de altutud. Ahora hay que ascender por el Camino Schmid hasta alcanzar el Collado Ventoso, situado a 1896 metros de altitud. En las inmediaciones de este puerto, pocos metros en dirección Sur, encontraremos la Fuente de los Alevines, de la que parte la senda del mismo nombre, la cual, bordeando las faldas del sexto de los Siete Picos, se dirige al séptimo, nuestro objetivo.

Aquí va una tanda de fotografías tomadas en este tramo y después continúo con la descripción...
El sexto de los Siete Picos desde el Camino Schmid

Majalasna, el séptimo pico, desde el Camino Schmid
Collado Ventoso haciendo honor a su nombre con una ventisca de nieve
Fuente de los Alevines
La Senda de los Alevines está señalizada con marcas amarillas en las cortezas de los árboles y en las rocas. Aunque no presenta grandes dificultades técnicas, sí requiere precaución, ya que transcurre con altibajos entre piedras y raíces de árboles. En marchas invernales, con nieve dura, la inclinación de la ladera es propicia para peligrosos resbalones y caídas, por lo que hay que llevar el equipamiento adecuado.

Senda de los Alevines oculta por nieve virgen. Toca abrír vía.
Y, sin embargo, no estamos solos. El zorro ha pasado recientemente por aquí. El bolígrafo permite que nos hagamos una idea del tamaño de las huellas.
A nuestras espaldas quedan, de izquierda a derecha, Peña Bercial, Cerro Minguete y Montón de Trigo
La irregular senda va ganando altura casi imperceptiblemente y conduce directamente al collado que separa el macizo principal de Siete Picos del hermano menor.

Vista a la izquierda. Macizo principal.
Y vista a la derecha. Majalasna.
La conquista de la cumbre, con buen tiempo, no ofrece grandes dificultades. Tan solo una pequeña trepada en la que, en alguna ocasión habrá que ayudarse de las manos. No hace falta escalar pero sí tener mucha precaución para evitar caídas.

¿Por dónde se sube? ¡No he venido hasta aquí para quedarme con la miel en los labios!
Aquí va una tanda de vistas desde la cumbre de Majalasna...

Pradera de Majalasna, a los pies de su cara Sur.
Vistas hacia el Sur
Los hermanos mayores
Madrid (imagen con zum)
Valle de la Fuenfría, la Calle Alta entre Peña del Águila y Peña Bercial, y macizo de La Mujer Muerta al fondo.
Para regresar, bajamos a la pradera y, al final de la misma, junto a una fuente, tomamos el sendero que continúa estando señalizado con marcas de color amarillo.

Pico de Majalasna desde la pradera de igual nombre
El sendero desciende entre pinos y, de vez en cuando, ofrece buenas vistas...

Vista de La Peñota y Peña del Águila
A 1665 metros de altitud, la senda vierte en la Carretera de la República, en la zona de la Pradera de Navarrulaque, donde hay una especie de monumento dedicado a los montañeros de la Sierra de Guadarrama.

Los Siete Picos desde la pradera de Navarrulaque
En el borde inferior de la pradera veremos una pequeña edificación y una fuente. En este refugio comienza una nueva senda por la que hay que continuar el descenso. Se trata de la senda Victory, cuyo nombre hace honor a otro montañero pionero en recorrer y señalizar rutas guadarrameñas.

Senda Victory
La senda, que está señalizada con puntos de color morado, inicia el descenso paralela a la Carretera de la República, que vamos viendo en todo momento por debajo de nosotros. Después, comienza a subir y se solapa con la senda de los Miradores, la de puntos rojos, por la que ascendimos. Durante unos cientos de metros estaremos pisando el mismo terreno que recorrimos en nuestra ascensión. Cuando ambos caminos se separan, la Victory vuelve a bajar, con una pendiente más pronunciada que antes, en busca del arroyo de la Navazuela, donde hay una pequeña cascada conocida como Ducha de los Alemanes, así bautizada porque, según parece, en ella se duchaban algunos de los primeros montañeros de la zona, que eran de origen germánico.

Ducha de los Alemanes
Poco más abajo de este salto de agua, la senda finaliza en la Carretera de la República, la cual seguiremos hasta alcanzar la Pradera de Corralitos, un lugar en el que convergen varios de los caminos principales que discurren por el valle de la Fuenfría: Carretera de la República, calzada romana, calzada borbónica y camino Schmid.

Estribaciones suroccidentales de la Sierra de Guadarrama desde la Carretera de la República
Se puede bajar por cualquiera de los cuatro caminos. El más corto es la calzada borbónica. Por ella se llega al Puente del Descalzo y poco después al aparcamiento de Majavilán, inicio y fin de esta ruta.

Esta es la gráfica con el perfil del recorrido...


Y este es el mapa de la ruta...

Mapa de la ruta - Visor SigPac - http://sigpac.mapa.es/fega/visor/
Una última cosa: que quede constancia de que, al final, nuestro sherpa consiguió subir prácticamente hasta la cumbre. Hay que fijarse bien en el centro de la foto...