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Puerto de Guadarrama, vestigios de una guerra

Sobre esta ruta debo realizar algunas advertencias preliminares:

En primer lugar, sugiero que se fraccione y se realice en dos jornadas diferentes, ya que puede resultar demasiado larga para un solo día. Recomiendo hacer una excursión por la zona situada al Norte del puerto y otra por la zona situada al Sur.

Si trazásemos sobre el mapa una línea recta que uniese las localidades de Guadarrama (Madrid) y San Rafael (Segovia) obtendríamos un eje Sureste-Noroeste; mientras que la carretera, en las inmediaciones del puerto, sigue un trazado Noreste-Suroeste. Para evitar líos y hacer más fácilmente comprensible el desarrollo de esta ruta, voy a referirme al puerto y a los valles de Guadarrama y San Rafael como si se tratase de un eje Este-Oeste, correspondiendo el Este a las laderas que dan vista a Guadarrama, el Oeste a las que dan vista a San Rafael, el Norte al cordal de la Sierra en dirección a los cerros de la Sevillana y Matalafuente, y el Sur al cordal que va hacia Cabeza Líjar y el Cerro de la Salamanca.

Para la primera parte de la ruta, correspondiente a la zona Norte del puerto, el punto más alejado del mismo es el monumento dedicado al Arcipreste de Hita. Ir directamente a este lugar y regresar, aún teniendo en cuenta las curvas e irregularidades del sendero, apenas supone una distancia de 4 kilómetros. Sin embargo, dado que la ruta propone recorrer las laderas del Cerro de la Sevillana, con múltiples variantes, he estimado una distancia de 10 kilómetros. Después, cada cual, puede extenderse cuanto desee.

En cuanto al desnivel acumulado, con esta primera parte de la ruta pasa lo mismo. El desnivel acumulado total para una ida y vuelta sin variantes es de 140 metros. Sin embargo, estimo que con todas las variantes puede llegar fácilmente a los 250 metros.

La segunda parte es una recorrido bien conocido y muy popular, sobre el que apenas hay variantes. La distancia total estimada es de 11 kilómetros y el desnivel acumulado de 380 metros.

Dicho lo cual, comenzamos...
  • Modalidad: Senderismo
  • Recorrido: Ida y vuelta
  • Dificultad técnica: Fácil
  • Dificultad física: Muy difícil
  • Distancia total estimada: 21 kilómetros
  • Altitud de partida: 1511 m. (Puerto de Guadarrama)
  • Altitud mínima: 1498 m. (Collado de la Sevillana)
  • Altitud máxima: 1823 m. (Cabeza Líjar)
  • Desnivel acumulado: 630 metros
  • Tiempo: 6 horas
Pocos días después del inicio de la Guerra Civil Española, en el mes de julio de 1936, los ejércitos de ambos bandos, sabedores de la importancia estratégica del Puerto de Guadarrama, principal vía de comunicación entre la capital y el Noroeste peninsular, lanzaron sendas ofensivas para hacerse con su control. Tras duros combates, acabaron fijando posiciones que se mantuvieron prácticamente hasta el fin del conflicto. En esta ruta vamos siguiendo las huellas que aquel trágico episodio ha dejado en el lugar.

El Puerto de Guadarrama (Alto del León), visto desde el Cerro de la Sevillana, con Cabeza Líjar al fondo. Todos ellos puntos de vital interés estratégico.
Iniciamos la ruta en el Puerto de Guadarrama. Empezamos a subir, hacia el Norte (a la derecha de la carretera viniendo desde Madrid), para alcanzar la cima del cercano Cerro de la Sevillana. Allí mismo comenzaremos a ver las primeras ruinas de viejas edificaciones. Si nos desviamos hacia la derecha del camino, no muy lejos de la cumbre, encontramos el primer búnker que nos ofrece testimonio de lo que allí ocurrió.


Tanto el Puerto de Guadarrama, como el Cerro de la Sevillana, fueron ocupados por el ejército nacional.

La Peñota, vista desde el interior del búnker
El ejército republicano fijó posiciones en la ladera Este del cerro. Entre los asentamientos de unos y otros se pueden ver los restos de varias líneas de trincheras.

Recomiendo descender ladera abajo hasta encontrar las trincheras. Hay dos líneas bien definidas y una tercera trazada de forma intermitente. Observando con detenimiento, iremos encontrando numerosos refugios, puestos de vigilancia, posiciones de tiro, búnkeres, fortines...

Aquí van algunas fotos y después continúo con la descripción...


Algunas posiciones no se asentaron completamente hasta finales del verano. Definitivamente, el ejército sublevado ocupó las zonas más altas y próximas al puerto, incluido el mismo; mientras que el ejército republicano se hizo con el control de una franja paralela laderas abajo, hacia el Este, y de los cerros situados a ambos lados.

Otra tanda de fotos...

Fragmento de una de las líneas de trincheras
Algunos refugios no son fáciles de encontrar
Aunque después podemos descansar en su interior
Las líneas de trincheras comunicaban diferentes fortines y refugios. Tres años en el mismo asentamiento es tiempo sobrado para tejer toda una red defensiva.
Con el tiempo, la vegetación va escondiendo los, ya de por sí, camuflados puestos defensivos.
La linea paralela de las fuerzas republicanas, asentada en las laderas Este, por debajo de las posiciones de sus adversarios, se proyectaba hacia las cumbres en los extremos del frente. Por este lado, se posicionaron en el Cerro de Matalafuente.

Cerro de Matalafuente
En la base de dicho cerro, a la derecha del sendero según nos acercamos, hay una prominencia granítica cuya existencia nos va a permitir hacer un pequeño inciso para hablar un poco sobre el amor y conseguir, de ese modo, poner un contrapunto al contenido bélico de esta excursión.

Peña del Arcipreste de Hita
En 1930, pocos años antes de estallar la guerra, se conmemoraba el VI centenario de la primera edición del Libro del Buen Amor, escrito por Juan Ruíz, Arcipreste de Hita. El entonces académico de la RAE, Ramón Menéndez Pidal, propuso que se celebrase solemnemente en este lugar, ya que algunos de los encuentros amorosos que narra el autor tienen como escenario estos parajes.

"Cerca de Tablada, la sierra pasada, falleme con Aldara, a la madrugada". Del Libro de Buen Amor.
"1330-1930. Al Arcipreste de Hita, cantor desta sierra, do gustó las aguas del río de buen amor"
En el Libro del Buen Amor, el Arcipreste de Hita narra una serie de encuentros amorosos para los que contó con la colaboración de la alcahueta Trotaconventos. Estas historias fueron difundidas oralmente gracias a los juglares.

En una oquedad de la roca hay un cofre que contiene un ejemplar del Libro del Buen Amor y varios cuadernos destinados a que los excursionistas plasmen sus impresiones y su firma.

Desde aquí emprendemos el regreso al Puerto de Guadarrama. Hemos venido buscando vestigios de la guerra por la ladera Este y ahora volveremos por la zona alta y haremos una incursión en la ladera Oeste.

Sin apartarnos del camino podemos encontrar algunas construcciones...



Al Oeste del camino encontramos las ruinas de un buen número de construcciones que nos indican la considerable magnitud que llegó a alcanzar el asentamiento principal. También hay varios puestos fortificados que se asoman al valle dando vista a San Rafael.

San Rafael
Fortines
Ruinas de un asentamiento
La construcción perfectamente camuflada
Sobre las cubiertas colocaban piedras para camuflar las edificaciones
Tras haber recorrido la zona Norte del puerto, es hora de regresar al mismo para iniciar el recorrido por la zona Sur. Pero antes, ya que hemos llegado a la mitad, conviene ilustrar esquemáticamente cuál era la situación de las tropas:

Soy muy torpe con esto del diseño gráfico, pero se entiende, ¿no?
Comenzamos a caminar hacia el Sur por la pista que conduce a la localidad abulense de Peguerinos y que, en su tramo inicial se llama Camino del Vía Crucis. A lo largo del mismo, iremos viendo una sucesión de cruces de hormigón, algunas de ellas caídas, que simbolizan cada uno de los pasos del Calvario.

Nada más comenzar el camino, detrás del restaurante que hay en el puerto, se encuentra este fortín.
Hay que seguir las marcas rojiblancas del sendero de Gran Recorrido GR-10 que se solapa con la pista. A algo menos de un kilómetro, tras pasar una puerta metálica, dejamos el Camino del Vía Crucis y continuamos por la senda GR-10 que comienza a subir a través del pinar.

En el centro; instalaciones militares y de telecomunicaciones del Puerto de Guadarrama. Al fondo, cumbres del Macizo de la Mujer Muerta.
Además de estar señalizado, el recorrido cuenta con paneles informativos sobre diversos temas. Aunque no soy partidario de plantar carteles en el monte, recomiendo detenerse unos minutos a leerlos ya que muestran contenidos interesantes. A medida que vamos ascendiendo, obtenemos la recompensa de vistas espectaculares.

Entre el árbol de la izda. y el del centro se ven los Siete Picos. Entre el del centro y el de la dcha. Las Gurarramillas y La Maliciosa. A la derecha, parte de La Pedriza.
Una de las curiosidades de las que nos advierte la cartelería es la existencia de un Catálogo Regional de Árboles Singulares entre los que se encuentra este llamativo ejemplar...

El Pino de los Abrazos retuerce sus ramas envolviendo el tronco para protegerse de los fuertes vientos
Alcanzado el Cerro de la Gamonosa, también llamado Cerro Piñonero, nos desviamos unos metros del camino para encontrar otro de los vestigios de la guerra: un puesto de vigilancia con magníficas vistas. Para no extenderme más aún, no pongo fotos, pues las vistas son similares a las que tendremos desde la cumbre de Cabeza Líjar. Tan solo un par de detalles de la construcción.

La entrada, camuflada entre los bloques de granito.
Estructura interna vista desde la trampilla que da acceso al puesto de observación
Desde el Cerro de la Gamonosa hay que bajar al Collado de la Gasca, donde el camino, salvando un muro divisorio, converge con la pista que va a Peguerinos y que aquí se llama Pista de la Mina, pues pasa por el collado del mismo nombre. De nuevo por la parte Norte del muro, el GR-10 ataca directamente la cumbre de Cabeza Líjar.

Cumbre de Cabeza Líjar. Fortín reconvertido en mirador.
Vista del pueblo de Guadarrama y el valle de La Jarosa
Vista de la sierra desde el mirador
En el centro de la foto, el Puerto de Guadarrama. Hacia el Norte, en las proximidades, los cerros de La Sevillana y Matalafuente. A la derecha de la foto se ve la ascensión hacia el cerro de La Gamonosa, por el que hemos pasado para subir hasta Cabeza Líjar. Todos estos lugares fueron escenario de continuos enfrentamientos.
En primer plano, ruinas de un puesto de centinela. En segundo plano, pico de Cueva Valiente.
El nombre de Cabeza Líjar es una deformación de su antigua denominación, Cabezo del Guijar. En su cúspide convergen los límites de tres provincias: Ávila (término municipal de Peguerinos), Segovia (municipio de El Espinar) y Madrid (Guadarrama).

Hasta aquí llegaban las posiciones del ejército sublevado. Descendemos ahora hacia el Suroeste, en busca del Collado de la Cierva o de la Mina. Para saber por qué se le llama así, ver las explicaciones dadas en esta ruta: Clic aquí

Esta era zona de conflicto, ya que al otro lado del collado, en el Cerro de la Salamanca, estaban asentadas las tropas republicanas.

En el centro de la foto, el Collado de la Mina, zona de conflicto. Enfrente, el Cerro de la Salamanca, que estaba ocupado por las tropas republicanas.
Desde el Collado de la Mina, iniciamos el regreso descendiendo por la Pista de la Mina, que es parte de la que fue carretera de Peguerinos al Puerto de Guadarrama. A nuestra derecha tenemos vistas del valle de La Jarosa, donde tuvieron lugar ataques y contrataques de unos y otros, y más a lo lejos el valle de Cuelgamuros, donde se construyó posteriormente el conjunto monumental del Valle de los Caídos, que tanta controversia sigue generando en la actualidad.

En primer término Valle de La Jarosa y detrás el Valle de Cuelgamuros. Al fondo, el Abantos.
También vemos, a lo lejos, Madrid...
La autopista A6 se dirige a Madid (foto con zum)
Cerca de terminar el descenso, antes de unas curvas cerradas que podemos atajar, la pista, que sigue siendo la misma, se llama Camino del Vía Crucis, cuyo inicio ya pisamos al subir. Aquí, en su extremo final, encontramos una gran cruz derribada en la que se puede observar el emblema falangista.

Cruz caída
Tras las curvas, la pista, ya en terreno llano, regresa al Puerto de Guadarrama. Pero aún no se ha acabado... Todavía podemos encontrar algún vestigio de la guerra...

Aquí está la gráfica con el perfil del recorrido:


Y este es un recorte de cartografía de la zona:

Mapa de la ruta. Visor IBERPIX. http://www.ign.es/iberpix2/visor/