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Caminos del Pardillo

  • Modalidad: Bicicleta
  • Recorrido: Circular, con una variante imprescindible y otra variante opcional
  • Dificultad técnica: Fácil
  • Dificultad física: Media
  • Distancia total: 38 kilómetros (sin contabilizar la variante opcional)
  • Altitud de partida: 820 m. (Estación de tren de Torrelodones)
  • Altitud mínima: 600 m. (Orilla del río Guadarrama en las cercanías de Villanueva del Pardillo)
  • Altitud máxima: 930 m. (Altos de Galapagar, por encima de la urbanización Los Ranchos)
  • Desnivel acumulado: +/- 450 metros
  • Tiempo: 3 horas y cuarto (sin contabilizar la variante opcional)
ADVERTENCIA: Es recomendable hacer este recorrido en época seca, cuando el río sufre un fuerte estiaje. Con lluvias, o con el caudal alto, nos podemos encontrar con tramos complicados e incluso impracticables debido al barro y a los charcos que llegan a inundar completamente las sendas.

En esta ruta bajamos, por la cuenca del río Guadarrama, el escalón que separa el pie de sierra de la llanura sedimentaria, para luego ascender de nuevo siguiendo los trazados de caminos históricos.

El punto de partida es la estación de tren de Torrelodones. Seguimos la calle junto a las vías (dirección Madrid) y, tras una corta rampa frente al final de la misma, cruzamos un puente sobre la línea férrea, entrando en la urbanización El Gasco. Dentro de ella, avanzamos siempre por el lugar más próximo al trazado del ferrocarril. Cuando nos veamos obligados a alejarnos, debemos recuperar la proximidad de las vías en cuanto sea posible. De ese modo, saldremos de la urbanización en el lugar donde estas entran en un túnel. Sobre la boca del túnel hay un cruce de caminos que rebasamos siguiendo en la misma dirección. Poco más adelante hay otro cruce en el que giramos a la derecha, tomando rumbo Sur. Estamos en el Camino de la Isabela. Desde algunos puntos del mismo se puede ver Madrid.

Flor de jara pringosa. Al fondo, las Cuatro Torres de Madrid.
El camino, por el que hemos venido en suave ascensión, pasadas unas casas, comienza a descender hasta llegar a una mansión conocida, junto a sus edificios auxiliares, como Casas de Panarrás. Es el kilómetro 3'3 del recorrido.

Casas de Panarrás
A partir de ahí, la senda baja con mayor pendiente. En el Km. 4'7 de nuestro itinerario se sobrepasa una puerta metálica y se llega a un cruce. Tomamos el sendero a nuestra derecha, cambiando totalmente de dirección para realizar la variante imprescindible de esta ruta. Solo será 1'2 kilómetros (ida y vuelta) y sirve para visitar un lugar muy curioso, tanto por su medio físico, como por su historia: la Presa de El Gasco.

Ruinas de la Presa de El Gasco
La presa forma parte de un ambicioso, cuando no disparatado, proyecto desarrollado a finales del S. XVIII, que no pudo llevarse a término y que pretendía dotar a Madrid de una salida navegable al Océano Atlántico, enlazando, mediante una red de presas y canales, los ríos Guadarrama, Manzanares, Tajo y Guadalquivir.

La vegetación ha colonizado la cara norte de la presa
La historia de su construcción estuvo marcada por lo que parece una maldición: controversias sobre su viabilidad, conflictos por su financiación, muertes de trabajadores, que eran presidiarios cumpliendo condena, por culpa de una epidemia de paludismo, suicidio del ingeniero que impulsó el proyecto y, finalmente, derrumbe parcial de la construcción a causa de una tormenta, lo que provocó que se abandonasen las obras.

Las obras se paralizaron cuando la construcción alcanzaba 50 m. de altura sobre el río
Recomiendo leer este interesante artículo de Wikipedia que contiene detallada información sobre el lugar:
http://es.wikipedia.org/wiki/Presa_de_El_Gasco

Volvemos sobre nuestros pasos al cruce de caminos, con lo que alcanzamos el Km. 5'9 de la ruta. Comenzamos a descender por el que parte de frente. En el Km. 6'6 llegaremos a la C/ Cetrería de la urbanización Molino de la Hoz.

NOTA: En la fecha de publicación de esta entrada (mayo-2013), al llegar a este punto, existe una puerta metálica cerrada que impide el paso. Varios vecinos de la urbanización me han comentado, en las ocasiones en que he pasado por el lugar, que este cerramiento es motivo de litigio entre ellos y los propietarios de la finca. Me consta también que hay agrupaciones que están peleando para que se libere este paso. Parece ser un cierre ilegal de un camino público o, al menos, de servidumbre. De hecho, si se tratase de una finca cerrada, no tiene sentido que se permita el acceso por la parte superior y no se pueda salir por la inferior.

Si esta situación se mantiene, hay que buscar un lugar alternativo para pasar, que será en las proximidades de unas antenas que se ven más arriba. Para quien haga esta ruta guiándose por los puntos kilométricos referidos, le aconsejo que quite el cuentakilómetros de su bici y, una vez que haya pasado el cierre de la finca, callejee por la urbanización hasta el final de la C/ Cetrería, al otro lado de la puerta metálica, y ahí lo vuelva a poner.

Bajamos por las calles de la urbanización hasta llegar a su entrada, situada junto a un pequeño embalse. Poco más adelante hay una rotonda. Seguimos recto, en dirección A-6 Madrid, pasamos bajo la carretera M-505, hacemos el lazo y subimos a su calzada. Sin incorporarnos totalmente, tomamos la vía lateral que se dirige al Área Recreativa. Se trata de la antigua carretera de Las Rozas. En el Km. 10'2 de nuestro itinerario cruzamos sobre el Puente del Retamar. Giramos a la izquierda, bajamos a la zona recreativa y cruzamos bajo el puente. Está construido en sillería de granito y data del S. XVIII.

Puente del Retamar
Ahora hay que seguir el curso del río aguas abajo. Vamos siempre por sendas próximas a la orilla en imperceptible descenso. En ocasiones, para salvar un tramo donde el cauce se encañona, habrá que subir algún talud para poder pasar.

En el Km. 12'2 llegamos a un lugar donde, si cruzásemos un vado, tomaríamos el camino más directo a Villanueva del Pardillo. Con las aguas muy bajas es posible pasar sobre unas piedras sin mojarse, pero esta posibilidad no es frecuente. Hay quien se descalza para pasar por ahí, pero yo no me metería en ese tramo del Guadarrama sin antes haber tomado un potente antibiótico de amplio espectro como profilaxis. Baja muy sucio y el olor que desprende no es nada agradable.

Así pues, habrá que continuar aguas abajo, hasta salir a la carretera M-509 en el Km. 15'7 de nuestro itinerario, para encontrar un puente por donde cruzar sobre el río. Nos dirigimos, pues, por asfalto a Villanueva del Pardillo. Cruzamos el pueblo en dirección Villanueva de la Cañada / El Escorial y, cuando vemos que en una de las rotondas termina la subida y comenzamos a bajar, prestamos atención porque, nada más pasar la siguiente rotonda, hay que tomar una vía pecuaria que sale a nuestra derecha. Es el Km. 18'9 de la ruta. El camino que hay que seguir no es el que parece continuar paralelo a la carretera, sino el paseo que, hacia nuestra derecha, se dirige al Norte junto al cauce de un pequeño arroyo.

Poco después hay una encrucijada. Cruzamos sobre el arroyo y tomamos el Camino de los Toconales, que sale a nuestra izquierda en dirección Noroeste. En el Km. 22'1, junto a las instalaciones de una escuela de vuelo, vierte en la carretera de Villanueva del Pardillo a Colmenarejo, que actualmente se encuentra en desuso por lo que su asfalto está desapareciendo. No hay tráfico por aquí, aunque sí es posible cruzarse con algún coche ocasionalmente.

Por esta carretera comenzamos a ascender el escalón que separa la llanura del pie de monte de la sierra. Hay numerosos caminos, algunos de ellos históricos, que suben desde Villanueva del Pardillo a Colmenarejo. El que he elegido para esta ruta es el más cómodo, ya que tiene un buen firme y rampas más suaves que los demás, pues salva el escalón con menos brusquedad. Es una zona de vegetación arbustiva en la que las fragancias de tomillo y romero nos harán más agradable el esfuerzo.

El escalón que separa la llanura del pie de monte de la sierra
Si se desea hacer variaciones de esta ruta, existen todas estas opciones para subir o bajar (de Este a Oeste):
- Carretera del Puerto de Galapagar (M-505 de Madrid a El Escorial).
- Camino del Paredón.
- Carretera Toledana.
- Camino del Pardillo a Colmenarejo.
- Antigua carretera de Toledo a Segovia.
Estas son solo las vías principales. Intercalados entre ellas, existen otros caminos abiertos para usos agrícolas o ganaderos.

Hacia el Km. 25 terminan las rampas más duras y se comienza a llanear, aunque el trazado sigue picando ligeramente para arriba. Nuestra carretera se ha solapado ahora con el Cordel de la Espernada, llamado así porque esta vía procede de Villanueva de la Cañada, conocida antiguamente como La Espernada. El cordel forma parte de la vieja carretera de Toledo a Segovia.

En el Km. 26'6 alcanzamos el punto donde, si se desea, se puede realizar la...

VARIANTE OPCIONAL (Mina Pilar)
Ida y vuelta, algo más de 3 kilómetros. Desnivel inferior a 50 metros.
Se toma la vía pecuaria que parte haciendo un fuerte giro a nuestra derecha. Poco después, en las cercanías de los vestigios de lo que fue la fundición de cobre de la mina, hay una bifurcación y debemos seguir por el camino de la izquierda. Tras una bajada llegaremos a las ruinas de la Mina Pilar.

Ruinas del edificio de acceso al pozo maestro de la mina
Los datos respecto a las fechas en que esta explotación de cobre estuvo en funcionamiento son contradictorios entre las distintas fuentes disponibles. Parece haber cierta convergencia al situar el periodo álgido de actividad a finales del S. XIX y en que las labores fueron abandonadas a principios del S. XX.

Caña de un pozo auxiliar, mejor conservado que el pozo maestro.
Regresamos y retomamos el Cordel de la Espernada en el Km. 26'6 de nuestro recorrido (hay que recordar que esta última variante no está contabilizada). En el Km. 27'2 llegamos a la entrada de la Universidad Carlos III de Colmenarejo. Continuamos de frente, ya por asfalto, siguiendo la Avda. Gregorio Peces-Barba Martínez. Tras poco más de medio kilómetro giramos a la derecha por la C/ Cosme Gamella. Giramos nuevamente a la derecha en la C/ Cañada de las Merinas y al final de la misma continuamos por la estrecha carretera que se dirige a la urbanización Los Ranchos. Sin entrar en ella, tomamos la vía pecuaria que la rodea por el Sur. Tras subir una pequeña cuesta se llega a una encrucijada, en la que giramos a la izquierda para seguir subiendo y bordeando la urbanización.

Vista de Madrid desde el camino que bordea Los Ranchos
Ya no abandonaremos este camino hasta que termine. Tras pasar junto a la entrada de la parte superior de Los Ranchos, continúa ascendiendo hasta los Altos de Galapagar. La subida finaliza en el Km. 31'9. Después hay un trozo más o menos llano y comienza la bajada. 

En el Km. 33'8 el camino desemboca en la carretera M-505. La cruzamos con mucha precaución, ya que tiene bastante tráfico, y tomamos, justo enfrente, la estrecha carretera M-582. No es necesario acercarse a la rotonda que vemos a nuestra izquierda. Al cruzar entramos directamente en un tramo abandonado de esta vía que poco más abajo vierte en el trazado que baja desde la rotonda.

Es una carretera local que casi no tiene tráfico. Dos kilómetros más abajo termina y nos incorporamos, girando a la derecha, a la M-519. Esta continúa bajando durante un breve trecho y, tras pasar un puente sobre el río Guadarrama, comienza a subir. Al finalizar la ascensión se entra en Torrelodones Colonia. Tomamos la primera calle a la derecha, llamada C/ Monte Inés, aunque también es conocida como Carretera de Galapagar. Siguiendo por ella, llegaremos a la estación de tren, punto inicial y final de nuestro recorrido (Km. 38).

Esta es la gráfica con el perfil de la ruta:

Y este es un recorte con cartografía de la zona:
Mapa de la ruta. Visor IBERPIX. http://www.ign.es/iberpix2/visor/