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La Peñota de tres picos

  • Modalidad: Senderismo
  • Recorrido: Circular (excepto unos pocos metros coincidentes al principio y al final)
  • Dificultad técnica: Fácil en casi todo el recorrido. Los últimos metros para coronar la cima y algún pequeño tramo al inicio del descenso requieren ayudarse de las manos.
  • Dificultad física: Media
  • Distancia total estimada: 14 kilómetros
  • Altitud de partida: 1445 m. (Inicio del camino de los Lomitos)
  • Altitud mínima: 1360 m. (Parte del camino de los Lomitos)
  • Altitud máxima: 1945 m. (La Peñota)
  • Desnivel acumulado: +/- 750 metros (trazado irregular en el que se acumulan varias subidas)
  • Tiempo: 5 horas y media
Vista desde la vertiente madrileña, La Peñota presenta una característica forma tricúspide por la que también recibe la denominación de Tres Picos. Tiene otros nombres, pero no merecen atención pues uno ha caído en desuso y el otro, impuesto artificialmente, nunca llegó a cuajar.

Los tres picos de La Peñota desde el camino de los Lomitos
Las principales rutas para llegar a esta montaña parten de Cercedilla, de la estación de El Espinar o del puerto de Guadarrama. La que se describe a continuación comienza en las proximidades del punto kilométrico 56 de la carretera N-VI, un kilómetro antes de cruzar el Alto del León. En ese punto hay un camino que parte a la orilla derecha de la carretera -según se sube- y donde se puede aparcar el coche.

Se trata del inicio del camino de los Lomitos, que en principio se dirige hacia el Norte y después vira hacia el Nordeste, discurriendo por la ladera de la sierra y alternando tramos de ligero ascenso con otros de suave descenso. Arranca en una zona de pinar con un sotobosque de helechos por la que caminaremos a la sombra.

Antes de completar el primer kilómetro, veremos un sendero que parte a nuestra izquierda y que está señalizado con un par de mojones de piedra. Se dirige al monumento natural del Arcipreste de Hita, situado poco más arriba y por el que pasaremos a nuestro regreso, pero ahora continuamos por el camino de los Lomitos.

Más adelante la vegetación cambia bruscamente. Salimos del pinar y, aunque continuará habiendo algún que otro árbol aislado, transitamos por una ladera solana colonizada por matorrales y herbáceas, y tambíén algunos arbustos que abundan más junto a los cauces de pequeños arroyos que descienden desde las cumbres.

Jirones de niebla humedecen el helechal
Fuera ya de la arboleda, desde la solana ladera de La Molinera, tendremos muy buenas vistas de los pueblos de la comarca y en la lejanía veremos asomar las Cuatro Torres de Madrid tras la línea formada por las estribaciones de la sierra de Hoyo de Manzanares.

Cuando se llega a la falda de La Peñota, después de haber recorrido algo más de 4 kilómetros, cruzamos un puente sobre el arroyo del mismo nombre. A partir de ahí, el camino comienza a descender hacia la localidad de Los Molinos, por lo que hemos de abandonarlo. Es buen momento para recuperar fuerzas ya que ahora comienza la parte más dura del recorrido.

Un refrescante chapuzón en el arroyo de La Peñota, antes de iniciar la ascensión.
Desde el camino, una vez cruzado el arroyo, hemos de localizar el collado del Rey. Lo identificaremos como una pequeña llanura diferenciada del perfil descendente de la ladera, mirando hacia el Estenordeste, a una distancia de un kilómetro en línea recta y a una altitud superior en 200 metros a la actual.

No hay senda que suba hasta él, por lo que habremos de aprovechar las múltiples huellas dejadas por el ganado que suele haber en este lugar y que nos permitirán desplazarnos sin dañar la vegetación.

Una yegua y su potro nos guían en la ascensión hacia el collado del Rey
Cuando alcancemos el collado veremos en la cercanía una pequeña pradera donde casi siempre hay ganado pastando. Junto a ella se inicia la pista forestal de la Calle Alta, que conduce al collado de Marichiva y continúa por la vereda del Infante hasta el puerto de La Fuenfría. No hemos de tomar esta pista, sino subir directamente hacia el Nornoroeste para atacar la cumbre. Para ello hay que seguir un sendero señalizado con hitos y que discurre a través de un pinar cerca de la linde que divide las vertientes de Los Molinos y Cercedilla. Es este el tramo de rampas más exigentes, aunque la sombra de los árboles lo hace más llevadero.

Al salir por encima del pinar nos encontraremos ya muy cerca de la cima, en el más oriental de los tres picos que la conforman. Las vistas son magníficas en todas direcciones. La Peñota es un excelente mirador desde el que se atisba gran parte de la sierra de Guadarrama y sus cumbres más características, desde el Abantos hasta Peñalara.

De izquierda a derecha: el Cerro Ventoso, Peñalara (al fondo), los Siete Picos, Alto de las Guarramillas (Bola del Mundo), La Maliciosa. la Sierra de los Porrones tras la que asoma tímidamente El Yelmo, y el Cerro de San Pedro en la lejanía.
En la parte noroccidental, a nuestros pies, se encuentra el valle del Río Moros, poblado por un extenso pinar y cerrado en su vertiente opuesta por la sierra del Quintanar y el macizo de la Mujer Muerta. Más a lo lejos la vista alcanza buena parte de la meseta castellana.

El valle del Río Moros invadido por la niebla. Al otro lado emerge la sierra del Quintanar y la Mujer Muerta.
Hacia el Sur y hacia el Suroeste se ve la continuación de la sierra de Guadarrama hasta el monte Abantos en las proximidades de El Escorial, y la sierra de Malagón, que se bifurca de la alineación principal en el pico de Cabeza Líjar y en la que destaca el pico de Cueva Valiente.

Algunas lenguas de niebla consiguen sobrepasar la barrera montañosa y se descuelgan por la vertiente madrileña. En la parte izquierda de la foto se observa el camino de los Lomitos, por el que nos hemos aproximado a La Peñota.
El pico principal, donde se halla el mojón que señaliza el vértice geodésico, se encuentra solo a un centenar de metros. Desde la cercanía se puede apreciar que la cima es una sucesión de cúmulos graníticos erosionados por los fenómenos meteorológicos. De hecho, la propia cumbre central es, en realidad, una pareja de picos que se esconden mutuamente y entre los cuales pasa el sendero. Para coronar será necesario realizar una pequeña trepa de apenas cinco metros.

A continuación, una serie de imágenes tomadas desde la cima. Después continúo con la descripción del recorrido...

El doble pico central visto desde el pico oriental
Los dos picos principales. Al fondo, unas nubes aisladas se sitúan sobre La Maliciosa.
¡Ancha -y nublada- es Castilla!
Para descender se debe ir hacia el Oeste siguiendo las marcas y los hitos que señalizan la senda GR-10. Hay que ser prudente porque el terreno, por este lado, es muy irregular y discurre entre bloques de granito que pueden estar resbaladizos en condiciones de humedad o cubiertos de nieve en invierno escondiendo oquedades. Incluso en condiciones favorables hay que precaver los riesgos al caminar entre las piedras y en algún pequeño paso de esta primera parte del descenso. Inicialmente, la vía discurre por la vertiente segoviana pero en un momento dado pasa a la madrileña, donde se encuentra uno de los tramos más complicados, y después retorna a la segoviana.

Un hito señala el camino a seguir cerca del tercero de los picos de La Peñota
Tras descender a la base de La Peñota, el camino está claro. Hay que continuar siempre por la senda GR-10, señalizada con marcas rojiblancas y cuyo trazado va en todo momento próximo a la divisoria de las vertientes, en lo alto de la línea de cumbres.

Sobrepasado el collado de Gibraltar, una corta subida nos llevará al Cerro del Mostajo. Después se baja al collado del Mostajo y se comienza a subir la Peña del Cuervo. Aquí hay que prestar atención porque la pista por la que caminamos hace una curva a la derecha y baja hacia el Río Moros. Tenemos que abandonar el camino para continuar por el sendero próximo a la divisoria, que en todo momento continúa siendo el GR-10.

En esta zona, si prestamos atención, encontraremos, bien en el propio camino, o bien desviándonos ligeramente, numerosos vestigios de la Guerra Civil Española. No voy a profundizar en este tema dado que la entrada más visitada de este sitio web es, precisamente, la que describe la doble ruta alrededor del puerto de Guadarrama con el trasfondo de ese episodio histórico. Se puede ver haciendo clic aquí.

Tan solo un par de imágenes ilustrativas:

Símbolo comunista tallado en la piedra. Aunque apenas se aprecia en la imagen, a la derecha pone "1937".

Restos de una construcción en un asentamiento de tropas
De la Peña del Cuervo se desciende al collado de Matalafuente y después se sube al Cerro de Matalafuente. Todas estas subidas y bajadas son cortas y fáciles. En algún momento el camino, que discurre casi siempre por el lado segoviano, se adentra en el madrileño, pero está en todo momento bien marcado y señalizado. El descenso de este último cerro es el más largo de todos, aunque son poco más de 150 metros de desnivel. Al llegar al pequeño collado del Arcipreste de Hita, veremos a nuestra izquierda, en la ladera sur, una formación rocosa bastante peculiar. Es la Peña del Arcipreste de Hita y nos debemos dirigir hacia su base. Hay que abandonar el camino y, adentrarse en la vertiente madrileña para bajar a los pies de este monumento natural. En la doble ruta dedicada al puerto de Guadarrama ya queda comentado el porqué del nombre de este lugar. Para leer los comentarios al respecto y ver imágenes adicionales, hacer clic aquí.

Parte del monumento en la Peña del Arcipreste de Hita
En caso de que nos hayamos saltado el desvío para bajar a la base de la peña, no pasa nada. Continuando por el GR-10 se baja a las proximidades del cercano Collado de la Sevillana, donde hay un cruce de sendas y es fácil ver la que parte hacia la izquierda y se adentra en la vertiente madrileña. Yendo por ella se llega también a la base del monumento.

Desde aquí, no hay más que seguir el sendero que desciende por la ladera. A lo largo del mismo encontraremos dos fuentes, una de ellas dedicada a Aldara, la serrana que, según narra el arcipreste, le dio cobijo a su paso por estos lugares.

Fuente de Aldara
El sendero desemboca en el camino de los Lomitos. Lo tomamos hacia la derecha y cerramos la ruta en el punto inicial. Habremos tardado alrededor de 5 horas y media en completar un recorrido de aproximadamente 14 kilómetros.

Una última curiosidad: si en nuestros paseos encontramos algo similar a lo que aparece en la siguiente fotografía -visto en las proximidades de la Peña del Cuervo-, hemos de ser sensatos y pensar que se trata de un capricho de la naturaleza, ejecutado por medio de la acción erosiva del agua. En los tiempos que corren basta la asociación de un historiador ávido de protagonismo, un político palurdo y un empresario ambicioso para componer toda una teoría sobre las migraciones del homo antecessor por la sierra de Guadarrama y montar un parque temático en medio de la montaña.

Huella de homo antecessor
NOTA: Si en esta entrada alguien ha echado en falta alguna referencia al Balat Humayd, le recomiendo que lea esta otra: clic aquí

Esta es la gráfica con el perfil del recorrido:

Y este es un recorte de cartografía de la zona:
Mapa de la ruta - Visor SigPac - http://sigpac.mapa.es/fega/visor/