rutas senderismo bicicleta de montaña noroeste madrid mountain bike mtb bici todoterreno btt mountain biking ciclismo montañismo

Cresta y Cóncavo de Siete Picos

  • Modalidad: Senderismo
  • Recorrido: Parcialmente circular. Con algún tramo compartido al inicio y al final.
  • Dificultad técnica: Media
  • Dificultad física: Difícil
  • Distancia total estimada: 16 kilómetros
  • Altitud de partida: 1858 m. (Puerto de Navacerrada)
  • Altitud mínima: 1695 m. (Fuente de los Acebos en el Cóncavo de Siete Picos)
  • Altitud máxima: 2138 m. (Cima principal de Siete Picos. La 1ª comenzando por el este)
  • Desnivel acumulado: 750 metros (Ruta muy quebrada)
  • Tiempo: 5 horas
No podía faltar en este sitio web una ruta que recorriese los Siete Picos. Por muy trillados que estén sus senderos, y aunque ya existan cientos de propuestas en Internet con diferentes recorridos, no deja de ser, tanto por su inconfundible silueta, como por la belleza de sus paisajes, una de las montañas más emblemáticas de toda la Sierra de Guadarrama.

Vamos a desarrollar el recorrido más completo, combinando la excursión por la cresta, en la que ascenderemos los picos principales, con la travesía del espectacular Cóncavo en la ladera sur.

Siete Picos
Partimos del Puerto de Navacerrada, situado a 1.858 metros de altitud. Comenzamos a ascender por la ladera oeste, rodeando las instalaciones de la estación de esquí, con el objetivo de alcanzar el cercano Alto del Telégrafo, de 1.978 metros. Este cerro está formado por un conjunto de riscos graníticos, uno de los cuales está coronado por una escultura metálica de la Virgen de las Nieves. Debe su nombre a que aquí hubo una torre perteneciente a antiguas redes de telegrafía óptica, como las ya mencionadas en el desarrollo de otras rutas. Para ver esas referencias, hacer clic aquí o aquí.

Estatua en uno de los riscos del Alto del Telégrafo. Al fondo, en el lado izquierdo, la Bola del Mundo (Alto de las Guarramillas), y en el lado derecho, La Maliciosa con El Peñotillo.
Para coronar el Telégrafo habremos tenido que desviarnos ligeramente del camino principal. Lo retomamos un poco más abajo. Es imposible perderse, ya que lo recorre tal cantidad de excursionistas que, en algunos tramos, cuenta con más de cuatro metros de anchura.

Atravesaremos la pradera, caminando por terreno llano, hasta llegar a un pequeño collado, donde se halla un mojón de los que marcan la divisoria con los Montes de Valsaín. Observaremos que, a nuestra izquierda, una senda se adentra en la ladera sur. Será la que utilizaremos para el regreso; pero ahora debemos atacar directamente las rampas que, frente a nosotros, y a través del pinar, nos llevarán a la cresta de la montaña.

Mojón real. Al fondo, el macizo de Peñalara.
Superado el pinar, se acaban las rampas y salimos a la zona de cumbres. Desde la cercanía, observamos que los Siete Picos son, en realidad, una sucesión de cúmulos de bloques de granito distribuidos a lo largo de la superficie cimera. Ante nosotros, el primero de ellos, con sus 2.138 metros, es también el de mayor altitud. Para coronarlo hay dos vías asequibles: una por el norte, al lado del camino, y otra por el oeste.

En primer plano, cumbre principal de Siete Picos. En segundo término, cumbres sucesivas. Al fondo, el macizo de la Mujer Muerta.
Salvo el 7º de los picos, Majalasna, el más occidental, separado del resto y de menor altitud, ninguno de los otros tiene nombre propio, aunque hay quien trata, sin demasiado éxito, de atribuirle al principal la denominación de Pico de Somontano. Respecto a su enumeración, también hay quien se enzarza en absurdas discusiones sobre si debe ser de occidente a oriente, con lo que Majalasna sería el 1º, mientras que el principal sería el 7º, o viceversa. Aquí optamos por llamar el 1º al más oriental, que es también el más alto, y el 7º a Majalasna, que es el menor.

Antes de continuar con la descripción del recorrido, he aquí algunas imágenes tomadas desde la cima:

Vista de Cabezas de Hierro, Alto de las Guarramillas (Bola del Mundo) y La Maliciosa
Vista de parte de los Montes de Valsaín. Al fondo, aunque apenas se aprecia por la mala calidad de la foto, está la ciudad de Segovia y, al este, el Real Sitio de San Ildefonso.
Cresta de Siete Picos. Al fondo, el macizo de la Mujer Muerta.
A partir de aquí hay dos opciones: una es ir "cresteando" y añadiendo picos a la colección, para lo que hay que tener en cuenta que esta empresa requerirá un mayor esfuerzo y no todos los picos son fáciles de coronar; y la otra es bordear el terreno abrupto siguiendo el camino más habitual, que está señalizado con hitos.

El 6º y último de los picos más altos es, en realidad, una pareja de gemelos separada por una brecha. Aquí merece la pena subir para disfrutar de una vista con la perspectiva inversa a la de la cumbre principal.

La cresta, desde el 6º pico.
Abajo, hacia el nornoroeste, podremos ver la pradera del Collado Ventoso, a 1.896 metros de altitud. Descenderemos hasta él por pronunciadas pendientes, siguiendo un sendero tortuoso. Desde allí, la mayoría de los excursionistas realizan el regreso al puerto de Navacerrada por el Camino Schmid, que recorre la ladera norte, conocida como Umbría de Siete Picos, y cuyo perfil es mucho más suave que el de la vertiente opuesta. Sin embargo, en nuestra ruta, hemos de dirigirnos hacia el sur, tomando la Senda de los Alevines, en cuyos inicios hay un par de fuentes, y que nos llevará, por la falda del 6º pico hasta la pradera de Majalasna, el 7º pico, que no ascenderemos en este recorrido. Para ver una propuesta de ruta a Majalasna, hacer clic aquí.

En la pradera de Majalasna, a un lado el 6º pico y...
...al otro lado el 7º pico, Majalasna.
Antes de continuar, una advertencia:
Siempre conviene recordar los riesgos que tiene la montaña y que, en ella, debemos actuar con la máxima precaución y sentido común. En la Sierra de Guadarrama, dada su benignidad, y que siempre cuenta con la presencia de gente, es fácil confiarse. Esta ruta continúa ahora por una zona que, sin llegar a presentar complicaciones extremas, sí que exige cierta cualificación a quien se adentre en ella. En condiciones invernales solo es apta para montañeros experimentados. Y hay que tener en cuenta que nadie se convierte en experto por haberse equipado con prendas térmicas y bastones telescópicos en unos grandes almacenes.

Continuamos hacia el sur por la prolongación de la Senda de los Alevines, que inicia un cómodo descenso. Sin embargo, hemos de ir atentos, ya que, poco más abajo, hay que abandonarla y tomar, a nuestra izquierda, un sendero que se dirige hacia el este, adentrándose en el magnífico Cóncavo de Siete Picos, uno de los parajes más espectaculares de toda la Sierra de Guadarrama.

Transitamos ahora por la llamada Senda Herreros, cuyo nombre rinde homenaje al polifacético artista y montañero Enrique Herreros. Se desciende por ella al corazón del Hoyo del Terradillo, en cuyo fondo cóncavo -de ahí la denominación de Cóncavo de Siete Picos- se recogen las aguas del circo dando lugar al nacimiento de varios arroyos. El de mayor caudal es el arroyo Pradillo, que cruzaremos junto a la Fuente de los Acebos, lugar en el que alcanzaremos el punto más bajo del recorrido.

Parte del Cóncavo de Siete Picos visto desde la cumbre
Lo quebrado del terreno, con multitud de afloramientos rocosos, y la abundante vegetación, impiden obtener una panorámica general que muestre la excepcional belleza de este espacio. Sobre nuestras cabezas, en línea próxima a la vertical, salvando un desnivel de 400 metros, se hallan las cumbres; mientras que hacia el sur se extiende la masa forestal que llega hasta Cercedilla.

Hay que recordar que nos dirigimos siempre hacia el este por la Senda Herreros y guiarse con los hitos que encontramos a lo largo del trazado. Un posible punto de confusión es la bifurcación con el camino de la Pata la Cabra, poco antes de llegar a la fuente de los Acebos, que desciende en dirección sursudoeste hacia la Pradera de Navarrulaque y que debemos de ignorar, así como otra senda que baja hacia Camorritos, siguiendo el cauce del arroyo.

Hoyo del Terradillo. Ladera sur de Siete PIcos.
Tras cruzar el arroyo, la senda comienza a subir. La ascensión es realmente dura en algunos tramos, en los que el trazado serpentea entre las rocas. Hay que prestar especial atención a los hitos y a las marcas de pintura para no extraviarse. Nos dirigimos al extremo oriental del circo, delimitado por los Riscos de Cueva Lirón.

Vista desde un tramo de la Senda Herreros, ya saliendo del Cóncavo.
Alcanzada la cota de 1.880 metros, se supera la línea de dichos riscos, se sale del circo junto al picacho de Pimpolla Negra y el sendero varía ligeramente su rumbo, dirigiéndose ahora hacia el noreste. Las rampas más duras concluyen e incluso hay ahora un tramo de bajada y de llano previo a la última subida que nos conducirá al pequeño collado situado al final de la pradera de Siete Picos, donde estaba el mojón lindero que vimos a la ida.

Uno de los riscos sobre la Senda Herreros
Desde el collado, se regresa por el camino ya conocido, aunque ahora ya sin subir al Alto del Telégrafo, el cual bordearemos siguiendo la senda principal. Al llegar a las instalaciones de la estación de esquí, habrá que rodearlas nuevamente para descender al puerto de Navacerrada y cerrar la ruta.

Habremos invertido unas 5 horas en recorrer los aproximadamente 16 kilómetros que tiene este itinerario.

Esta es la gráfica con el perfil del recorrido:


Y este es un recorte con cartografía de la zona:

Mapa de la ruta - Visor SigPac - http://sigpac.mapa.es/fega/visor/