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Estación Fresnedillas-Navalagamella

NOTA: Este artículo pertenece a la sección <<¡Tu turno!>>. Para ver rutas explicadas con detalle debes dirigirte al Índice de rutas (página principal).

"Sin las vitales comunicaciones mantenidas entre el Apolo 11 y la estación madrileña, nuestro alunizaje no habría sido posible". De este modo se refería Neil Armstrong, el primer hombre que, en 1969, dejó su huella sobre la superficie de la Luna, a la Estación de Seguimiento Espacial Fresnedillas-Navalagamella; lugar en el que se había instalado una de las tres antenas de comunicaciones dispuestas de modo que pudiesen mantener, teniendo en cuenta la rotación terrestre, contacto permanente con los tripulantes de la misión lunar. Las otras dos estaban situadas en Goldstone (California - Estados Unidos) y en Honeysuckle Creek (Canberra - Australia).

Desde la estación madrileña se dio aviso a los tripulantes de que solo disponían de 30 segundos para alunizar el Eagle -el módulo lunar-, antes de llegar al punto crítico de nivel de combustible; una información que, a la postre, resultó determinante para el éxito de la empresa.

Estación de Fesnedillas-Navalagamella
Pero no fue la única vez que esta estación tuvo un papel protagonista en el seguimiento de las misiones Apolo. En 1972, durante el vuelo de la misión Apolo 16, el centro de control de Houston sufrió un problema técnico que cortó temporalmente el contacto con la nave. En la monitorización se observó que las constantes vitales de los astronautas se iban alterando debido al nerviosismo producido por la incomunicación. Se intervino entonces desde Fresnedillas-Navalagamella para informarles de que se trataba de una simple incidencia y de que todo estaba bajo control. El comandante de la misión, John Watts Young, notablemente emocionado y relajado, respondió con una efusiva felicitación: "¡Oh, Madrid! ¡Precioso Madrid! ¡Maravilloso Madrid! ¡Excelente Madrid!"

Hay una anécdota curiosa sobre la denominación del complejo. La base se encuentra a caballo entre los municipios de Fresnedillas de la Oliva y Navalagamella. Inicialmente, y ante la supuesta desidia del entonces alcalde de Navalagamella, las instalaciones fueron bautizadas con el nombre de Fresnedillas. Sin embargo, tras el éxito de las misiones lunares y su repercusión mediática mundial, desde Navalagamella, un nuevo regidor, reclamó para su localidad el protagonismo que le correspondía. La reivindicación obtuvo su fruto y los responsables de la agencia espacial americana aceptaron renombrarla salomónicamente con su denominación actual. Sin embargo, la realidad es que la base, para los americanos, siempre fue simplemente "Madrid" o "Madrid misfin" ("misfin" viene de MSFN, siglas de Manned Space Flight Network); dado que, para ellos, pronunciar el nombre español suponía un enrevesado trabalenguas.

Estación de Fresnedillas-Navalagamella
En 1984 la estación fue clausurada y sus equipos trasladados al Madrid Deep Space Communications Complex (MDSCC), ubicado en la localidad vecina de Robledo de Chavela. Las instalaciones que actualmente se pueden observar, ya no tienen nada que ver con el seguimiento espacial. Tal vez ahora, estas antenas gigantes, se usen para escuchar y estudiar el canto nocturno del grillo campestre; nadie lo sabe. No obstante, hay teóricos de la conspiración que piensan que puede tratarse de un centro de espionaje de comunicaciones. ¡Vaya usted a saber!

La estación desde una zona de mirador en el Cordel del Puente de San Juan
Este lugar se encuentra en el límite occidental del área de influencia de esta web. La recomendación es visitarlo en bicicleta, iniciando el recorrido en el pueblo de Peralejo, dirigiéndose hacia el Sur por el Cordel de la Cruz Verde, hasta enlazar con el Cordel del Puente de San Juan, que conduce hasta la misma estación.

ANEXO: ESTACIÓN MDSCC DE ROBLEDO DE CHAVELA y MOLINO DE ZARZALEJO

A quien busque una ruta para visitar las instalaciones de la NASA en Robledo de Chavela, le recomiendo el siguiente recorrido circular:

Iniciar en Zarzalejo Estación, tomando el camino de los molinos (Camino del Molino Patatero). Antes de que este cruce sobre el arroyo de la Pontezuela, buscar un sendero que desciende hacia el mismo. Allí se encuentran las ruinas del molino. Vistas sus dimensiones, se deduce que debió de tener gran volumen de trabajo cuando funcionaba a pleno rendimiento, a finales del siglo XIX.

En el dintel de su entrada principal, aún se puede leer, aunque con dificultad, la siguiente inscripción:

"SE REEDIFICÓ AÑO D 1881
AMO Y MAESTRO (con reservas, ya que esta línea es prácticamente ilegible)
MANUEL SANTOS VENTURA"

Antes de continuar con las explicaciones, he aquí un trío de fotos de estas ruinas:

Ruedas de molino
La inscripción mencionada, sobre el dintel de la entrada principal.
Parte de la infraestructura exterior
Bastante cerca de este lugar, sobre un altillo, se hallan las ruinas de una fortificación de la Guerra Civil Española, desde las cuales se domina buena parte de la dehesa de Fuentelámparas en todas direcciones. El sendero de subida tiene su inicio, prácticamente, frente al que, en sentido opuesto, desciende hacia el molino. Esta construcción es visible desde varios prados de los alrededores y, por tanto, fácil de localizar -al contrario de lo que ocurre con el molino-; sin embargo. el crecimiento de la vegetación, la va ocultando poco a poco de los ojos curiosos.

Fortificación de la Guerra Civil. Dehesa de Fuentelámparas.
No se deben de confundir estas ruinas con las del Torreón de Fuentelámparas. Este último se ubica un par de kilómetros en línea recta hacia el Sureste, lejos de este trazado. A continuación, para ayudar a su correcta identificación, se muestra una fotografía de los restos del torreón,

Torreón de Fuentelámparas
Tras estas interesantes visitas, se retoma el camino hasta que vierte en el de San Martín de Valdeiglesias. Se sigue este hacia el Sur (durante un tramo de menos de medio kilómetro se solapará con la carretera M-521), hasta llegar a la carretera M-531. Tomando esta hacia la derecha, en poco más de 2 Km. se llega a la estación de la NASA.

Instalaciones de la NASA en Robledo de Chavela
Para regresar, tomar el camino que sube a la ermita de Navahonda y que, señalizado con las marcas de GR-10, prolonga su ascensión hasta pasar por un collado, situado entre el Alto de Navahonda y el Cerro de la Almenara, dando vista a la vertiente opuesta, donde se inicia el descenso hacia la población de Robledo de Chavela.

Desde el fondo del pueblo, una nueva subida por el GR-10, ahora Camino de El Escorial, nos conducirá hasta la zona del túnel ferroviario de la Cañada, donde se enlaza con el camino de San Martín para cerrar el círculo y retornar al punto inicial. Este recorrido es bastante fácil, ya que no es una distancia muy larga (alrededor de 35 Km.) y no tiene grandes desniveles (la primera parte es casi toda en ligero descenso, y en el resto solo hay dos ascensiones prolongadas pero no excesivamente duras).